De la medalla olímpica a la decadencia: Esgrima del estado Bolívar

Por: MsC. Odalys Camaray

La esgrima del estado Bolívar es una de las escuelas más importante de Venezuela en este deporte, le ha dado al país innumerables logros internacionales, incluyendo la reconocida medalla olímpica del espadista Rubén Limardo Gascón. En lo personal, tocar este tema me afecta mucho, debido a que en esta casa deportiva me formé como atleta e inicié mis primeros pasos como profesional, pero este motivo es el que me hace levantar la voz a favor de lo que en su momento fue referencia y que hoy son escombros. 

Una de las instalaciones deportivas más emblemáticas de Ciudad Bolívar, es la sala de armas Jesús «Chuchú» Gruber, que en la actualidad se encuentra destruida;  a pesar de que fue el escenario donde se forjaron grandes atletas y profesionales, tales como: el campeón olímpico Rubén Limardo, sus hermanos Francisco y Jesús, que también le han dado al país grandes logros internacionales, María Gabriela y Benry Martínez, Wolfang Mejías, Kelvin Caña, Shorelys Rodríguez, Windy Hernández, José Benavides, Vladimir Prieto, Alexis Machica, David Ortega, el arquitecto Ricardo Vitanza, quien estuvo al frente del deporte del estado en varias oportunidades, Orlando Alcalá, A Ruperto “Chicho” Gascón entrenador y hacedor del sueño olímpico; entre muchos más que se formaron en esta casa del deporte hoy día devastada por la política deportiva venezolana viciada y corrupta.      

Esta destrucción inició posteriormente a la obtención de uno de los mayores logros de la esgrima venezolana, la medalla de oro olímpica, y aunque todos pensamos que sería el inicio del auge de este deporte en el estado Bolívar, sucedió lo contrario, cuando hace un par de años atrás se presentó un proyecto en el Ministerio de Juventud y Deporte que buscaba recuperar las instalaciones deportivas para continuar masificando esta actividad, pero esto nunca se llevó a cabo, sino que con el paso del tiempo las instalaciones han sido objeto de un gran desmantelamiento. La empresa contratada por el Ministerio de Juventud y Deportes que realizaba la “supuesta obra” pidió desalojar para realizar algunas renovaciones, pero esto fue solo el comienzo de su destrucción, porque nunca realizaron la renovación, sino todo lo contrario, destruyeron la sala y se robaron todas las cosas que tenía dentro.

Cuesta imaginarse como una instalación en la que se han formado grandes atletas, se encuentra sumida en la desidia y en el total abandono, dejando sin espacio deportivo a los niños y jóvenes del estado; con la apática mirada de las autoridades que manejan el deporte en el país, que con su complacencia han permitido la decadencia de la casa de la esgrima guayanesa, una de las más relevantes de la nación y que en la actualidad en tiempos de revolución socialista se encuentre en su peor estado de la historia. Esto nos hace deducir el poco valor que le dan al deporte muchos politiqueros que hoy día lo dirigen; sin embargo, se quieren tomar para sí los resultados en competencias de élite, cuando la realidad es que están matando a una generación o semillero que podrían ser las medallas olímpicas del mañana.

Tengo la certeza de que la esgrima bolivarense se levantará por si misma de los escombros, lucharemos sin tregua para sobreponernos a esta gestión de ineptos que quieren desaparecer nuestro deporte y el deporte en general, porque esta gran familia deportiva se ha caracterizado por ser luchadora y tener corazón de guerrero.

Por: MsC. Odalys Camaray.

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