Dirigencia federativa hace alianzas y los atletas salen perjudicados

Por: Martrin Gutiérrez

En términos prácticos y objetivos: el atletismo hoy no tiene lugar para competir.

Llegaron atletas de todo el país para el nacional de modalidades, con la intención de competir en sus respectivas pruebas, pero se vieron obligados a regresar a sus casas sin poder participar en la fiesta deportiva, es lo que pasa cuando ineptos y perezosos se encargan del deporte nacional.

Lo más entristecedor para los deportistas es que este tipo de situaciones se dan cuando algunos federativos pactan circunstancialmente con gente sin escrúpulos para los que sus intereses y negocios están por encima del deporte y sus atletas.

Pareciera que la Federación Venezolana de Atletismo se ha unido a la mafia que hoy trata de apoderance del deporte en el país debido a que se ha prestado a un sinfín de situaciones que contribuyen a la destrucción continúa del deporte, ejemplo de ello el Brigido Iriarte con las negociaciones internas y sombrías en el otorgamiento de los comodatos favoreciendo a unos equipos de fútbol, la repentina adulación y alineación con personeros deportivos del régimen y el cambio repentino de posición política de chavismo a oposición y de oposición a chavismo, confunden por decir lo menos a nuestros deportistas.

La situación es confusa en términos políticos porque por un lado como atletas vemos a el señor Marcos Oviedo miembro de la camarilla que dirige el COV y Vice-presidente de la FVA, que cualquiera (y me incluyo) asumiríamos como un defensor de la autonomía federativa y defensor de las mejoras de las condiciones para los atletas; en negociaciones y regodeos con la camarilla mafiosa de Pedro Infante, personajes perversos estos que solo velan por sus intereses; entendemos entonces que cedió y negoció con las presiones que vienen del Estado criminal que utiliza su poder para destrozar el deporte. En lo político presiona Pedro Infante y en lo Institucional Juan Amarante, y lo impresionante en todo este juego es que no aparecen los beneficios y mejoras para los atletas por ningún lado, porque: y repetimos lo obvio «hoy el atletismo no tiene lugar para competir».

Por ningún lado estas negociaciones «ni terminan, ni pasan beneficiando a los atletas», en un acto de irresponsabilidad suprema se hizo viajar a deportistas de todo el país, con los sacrificios económicos y de seguridad que eso implica hoy día, y sin embargo, a pesar de que la federación de atletismo fija circunstancial postura a favor del gobierno, los atletas no pudieron competir. 

Es fácil mirar en el territorio nacional cuanto recurso estructural tiene el Estado para realizar un evento de este tipo.

Podríamos remitirle a que revise en este pequeño diario todas las instalaciones deportivas que han destruido en revolución y así podrían responder la pregunta de porque la UCV no quiso seguir prestando sus instalaciones. La razón es evidente, lo han destruido todo, se lo roban todo y terminarán destrozando las instalaciones deportivas universitarias también.

Tal vez pronto llegarán a la UCV algunos colectivos o incluso la fuerza policial nacional o el mismo FAES a tomar las instalaciones por la fuerza, cualquier cosa es posible, pero lo único que no será posible es que el Estado use fuerza de trabajo y economica para reparar y recuperar aunque sea solo una parte de la interminable lista de instalaciones deportivas que durante estos 15 años de politiquería se destruyeron.

El poco dinero del que dispone el gobierno, seguramente no será para las instalaciones deportivas sino para los bolsillos de los jerarcas del chavismo deportivo, quienes siguen pregonando (Venezuela potencia deportiva) cuando los hechos nos muestran es una (Venezuela en decadencia deportiva).

Por: Martrin Gutiérrez

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